
Sólo cuando un futbolín se convierte en una obra de arte, podemos hablar oficialmente del futbolín más caro del mundo.
Se trata de ‘11‘ fabricado por Teckell. Ésta es solo una de sus creaciones pero es evidente que han volcado todo su experiencia al respeto en la fabricación del modelo, pues para conseguirlo emplearon un año de investigación, diseño y desarrollo.
El 11 es una edición limitada, donde los jugadores y varillas son metálicos y tienen un acabado cromado. La distinción se extiende al grabado de cada jugador, realizado de forma meticulosa por artesanos. Después de conocer todo estos datos es comprensible que solo pueda conseguirse por encargo, ya que está hecho a mano y tarda en terminarse unas 12 semanas.
Está disponible en dos colores: el modelo Classic Black, con exterior en negro, y el Classic White, con exterior en blanco. En ambos casos el desorbitado precio solo consigue acentuar su exclusividad: puedes tener el futbolín más caro del mundo en tu salón por el módico precio de 48.500 €.