
Cuando pensamos en el queso más caro del mundo podríamos llegar a imaginarnos un queso elaborado en alguna de las regiones con mayor tradición quesera conocidas internacionalmente, como Francia, Holanda o España. Sin embargo, los amantes de este derivado lácteo que no se conformen con las variedades más convencionales tendían que desplazarse hasta la villa de Sremska Mitrovika, en la reserva natural de Zasavica, al norte de Belgrado.
En esta pequeña localidad serbia se lleva a cabo la elaboración del Pule, un exquisito queso elaborado a partir de la leche de una raza autóctona de burro que proceden de la región de los Balcanes. En la reserva natural de Zasavica, pastan apaciblemente los escasos cien ejemplares que existen de este animal cuya leche se vende al un precio nada desdeñable de 40 euros el litro.
Hasta hace poco, la leche de este preciado animal se utilizaba solo en la elaboración de jabones, cosméticos y licores, pero, debido a su bajo contenido en grasas, nunca había sido utilizada para hacer queso. Sin embargo, los criadores de estos burros descubrieron que el queso obtenido a partir de su leche tenia unas propiedades inéditas, aunque para la obtención de un solo quilo debían utilizar hasta 25 litros de leche. Así que no es de extrañar que el queso Pule sea el queso más caro del mundo.
Precio: 1000 euros por kilo